domingo, 19 de agosto de 2018

Se busca: crítico musical



No son pocos los intelectuales que han señalado que en nuestro país e incluso en nuestras universidades no hay crítica y que la crítica es muy mal vista”. Quienes se atreven a pensar y a discrepar son marginados y ninguneados y de se posible expulsados del presupuesto.

Debido a eso nada tiene de raro que en los periódicos locales no haya crítica musical y que sólo se publiquen notas informativas antes de los conciertos y recitales, y nadie los comente después, sino a sotto voce y en los pasillos.

Hace unos meses mi hija me escribió de París que había ido a escuchar a eugen kissin interpretar los tres primeros conciertos de Beethoven con la Sinfónica nacional dirigida por Kurt Masur y me comentٕó que al parecer no habían ensayado, pues cada quien tocaba por su lado.

Después, se me ocurrió echarle un vistazo a los periódicos parisinos y me encontré unas reseñas, no de ese concierto, sino del siguiente, al que mi hija no asistió y en el que el pianista interpretó el cuarto y quinto concierto del compositor.
La reseña señalaba que “el primer movimiento era como un SOS, pues cada uno tocaba por su lado. El potro brioso resoplaba y soñaba con jalar a la orquesta Sinfónica nacional que tendía a dormirse bajo la batuta del viejo director. Por suerte, en el andante Kissin dio la impresión de haber hallado a clave hasta ese trino desdichado que recordó a una perforadora eléctrica…”.

Y otra reseña precisaba que “los dedos de Kissin tienen una precisión fulgurante , el sonido es luminoso, un poco demasiado metálico sin embarco, pero carece de suavidad. Cada nota suena con una claridad cegadora… ¿Qué pasó con los fraseos? ¿Dónde se quedaron las inflexiones tiernas y los repliegues dolorosos del cuarto concierto? No hubo sino signos de exclamación que subrayaban el final de las frases, acentos brutales que le indicaban a la orquesta su turno. Un orquesta con la cual el pianista no estableció el menor diálogo, a pesar de los esfuerzos de Kurt Masur”.

La crítica es indispensable en cualquier lugar y ni siquiera un prodigio como Kissin y el venerable Kurt Masur de libran de comentarios acervos y despiadados. Incluso en un lugar como Guadalajara, hay críticos que comentan en los periódicos los conciertos de la Filarmónica de Jalisco, como sabe Don Luis Herrera de la fuente, pues no le fue muy bien por allá.

Por ejemplo, un crítico señaló después de su primer concierto que “toda la gracia impresa por Johan Strauss padre a su Macha Radetzky desapareció por arte de magia en la batuta de Luis Herrera de la Fuente, al hacer tedio lo que fue júbilo imperial por medio de tiempos cruelmente expandidos, anticlimáticos, sosos”, y en otra ocasión otro crítico comentó que “la Orquesta Filarmónica de Jalisco alternó la cal y arena en su tercer concierto de la tercera temporada del año dedicada a las sinfonías de Beethoven”, pues “si en la semana anterior quedó el consuelo de una plausible interpretación d la tercera sinfonía, aunque hubiera que para el precio de una octava salpicada de imperfecciones, este domingo se alcanzó a salvar decorosamente de la quema la Quinta – la estrella del programa, obviamente, y quizá la responsable de la excelente afluencia del público al Teatro Degollado, aunque la interpretación de la cuarta fuera como para olvidarla”. Agregaba que “La lúgubre introducción (Adagio) al primer movimiento acusó titubeos de las cuerdas” y “en el allegro vivace, los excesos de las cuerdas y maderas obligaron al Maestro Herrera a pasar de los ademanes a los ¡ssshh!”, imperativos y reiterativos para conseguir que los pianos sonaran en el nivelen que están en la partitura”. Y en cuanto a la Quinta, “en el presto final, volvió a sacrificarse la limpieza del sonido en aras de una velocidad que pudo haberse moderado para conseguir una mayor calidad en la interpretación”.
Hace años, Roberto Bravo Garzón invitó a Raúl Cosío a reseñar los conciertos de la OSX para el Novedades, pero algo así no se ha vuelto a hacer.


(Política, 1° de marzo 2005).

No hay comentarios:

Publicar un comentario