domingo, 19 de agosto de 2018

El Festival Agustín Lara y la política cultural de Alemán

Al comenzar un nuevo sexenio, es necesario replantearse la política cultural del gobierno de Veracruz y comparar lo que se hizo aquí con lo realizado en otros estados. El Festival Internacional de Música de Morelia se creó en 1989 para recordar al compositor Miguel Bernal Jiménez que tenía el sueño de convertir a Morelia en la ''Salzburgo de América".

Ese festival se realiza cada año durante la segunda quincena de noviembre, casi al mismo tiempo que el Festival Agustín Lara, y el año pasado tuvo el mismo presupuesto –ocho millones --, pero el gobierno de Michoacán únicamente desembolsó la mitad de esa cantidad, porque España, como país invitado, aportó el resto.

Cada año, el país invitado trae músicos de primera y aporta en esa forma un porcentaje considerable del presupuesto. El año pasado la delegación española estuvo integrada por el grupo Al Ayre Español, el organista Roberto Fresco, el trompetista Armando Cedillo, los pianistas Joaquín Achúcarro y Agustín Serrano, el violinista Víctor Martín, el guitarrista Vicente Amigo y el coro Orfeón Donostiarra, fundado en 1897. 

Este año, el país invitado ha sido Japón, y los melómanos michoacanos pudieron escuchar a la soprano Taemi Kohama y apreciar un concierto de Asano Taiko, tambores monumentales japoneses, entre otras actividades en las que participaron artistas residentes en el país, como el pianista Josef Olechowsky, que por cierto se ha establecido en Jalapa. 

Algo parecido se hará aquí con el Festival Junio Musical que el año entrante tendrá a Francia como país invitado. Con el Festival Agustín Lara no se puede; el marco de este festival resulta excluyente y no sólo en lo que se refiere a la posible aportación de otros países, pues tampoco permitió que se homenajeara debidamente a otros compositores veracruzanos.

Antes de su muerte, hace unos dos años, se le hicieron homenajes a Mario Ruiz Armengol en el Palacio de Bellas Artes y en Jalapa. Además, apareció una biografía publicada con apoyo del Gobierno de Veracruz, el IVEC reimprimió las partituras de las Danzas cubanas, revisadas por Alejandro Corona, que grabó varios discos con las obras de Mayito con apoyo del CENIDIM y el IVEC, y la Universidad Veracruzana produjo el disco en que los alumnos del pianista interpretan las primeras doce Danzas cubanas y otras obras de Armengol, pero algo faltó... algo que aglutinara todo esto y que permitiera promover los discos, la biografía y las partituras, que se hubieran podido comercializar en paquetes.

¿No hubiera sido mejor patrocinar un Festival más amplio que un año hubiera podido estar dedicado a Agustín Lara y otro a Mario Ruiz Armengol o a Eduardo Hernández Moncada o a la música vernácula?


(Política, 8 de diciembre 2004)

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